lunes, 6 de abril de 2009

··· De genial a fatal___Sábado 4 abril 2009



Amanecí temprano con una llamada, Leti tenía que llegar al hospital a cobrar y a arreglar unas cosas y necesitaba que le cuidase al niño. Yo tenía los planes de ir a la finca pero le dije que sí. Total, que me llama después de una hora diciendo que el niño no quería que lo dejase conmigo y que no paraba de llorar, que se lo llevaba a su abuela.

Llamada a la Castro y a las 9 lista para salir a la finca. En el consorcio ahorita no hay vida, hay ebullición. Hasta fila se tenía que hacer hoy para lavar la ropa.

Llego a casa la Castro a las 10, me espero un rato leyendo el periódico y sorprendiéndome una vez más de la imbecilidad de Daniel Ortega. ¿Cómo va a ordenar dejar una negociación con la UE para recibir dinero?

Me voy con Abril y Orlandito en una panga, en ella va la Lourdes (una dra del hospital) y el Dr. Walter (propietario junto con Lourdes de la finca). Va también sus dos hijas y dos niños más que luego sabré que son sobrinos de Anita. Ah! Y como olvidarme de Don Jorge, el padre del Dr. Úbeda y un personaje que ya bolo no parará de tirarme piropos hasta ser profundamente cansino.

Tan lenta va la panga que poco antes de llegar a la finca nos alcanzan Anita, el Dr, Úbeda, una abuela, una niña pequeña y la Dra Castro. Estos somos los protagonistas del día de hoy. La finca es una casa de madera, con su falda, sus mecedoras, sus paredes de madera también y su nocieloraso. Andamos toda la comida hech:, vigorón, sopa de res, chicharrones y coctel de camarón. Que no falten los mangos, los jocotes y el maní para picar. Y cómo no, el guaro. Una botella de Extralite y otra de Granreserva para beber con hielo, gaseosa y unos chorretones de limón.

Y así la pasamos, comiendo, tomando, platicando, los niños jugando el piscina de plástico, buscando almejas y recuperando la (buena) relación con la Castro. Últimamente yo no sé si eran sus tensiones en el trabajo o si eran las tensiones que yo me he buscado, pero algo andaba mal en docencia.

De repente y derepente se pasaron las horas y empezamos a recoger. Entre todos se acaba rápido el trabajo y vamos a montarnos en las pangas, tenemos que ir a una punta porque bajó la marea y el muelle quedó seco. Me dice la doctora que nos cambiemos de panga a la vuelta para ir ella con sus hijos, no problema así llego más temprano y puedo pasar por casa de Zoila que me dijo que tenía sopa de marisco para mí.

Es una atardecer impresionante, sublime como belleza tenía tiempo de no ver. La bahía con los reflejos plateados de las olas ya oscuras, el recorte oscuronegro de las palmeras y los árboles de Bluefields, el impresionante cielo que empezando en rojointenso sube anaranjeándose pasando por pálido y azuleándose en celestedivino mientras se va oscureciendo hasta terminar en un azuldensooscuro con puntitos que ya despuntan de estrellas a vidaslejanas y nuestra amadaluna que corona el cielo. ¿Es o no impresionante?

Pero lo que parecía cielo se convirtió en infierno. Llegando al muelle ya estaba completamente oscuro. Úbeda apaga el motor y la delantera de la panga empieza a hundirse y entra bastante agua, los niños empiezan a chillar. Vuelve a encender el motor pero la parte delantera no levanta y continua entrando agua, desesperación. Suerte que estamos cerca del muelle, sigue entrando agua, ya está la parte delantera hundida. El muelle queda cerca y tiro mi mochila para despreocuparme de la cámara (reflex), no le do lo suficiente fuerte y choca contar el muelle para caer al agua. Joder! Los niños siguen chillando, da igual la mochila, la panga continua hundiéndose. Úbeda y yo salimos de la panga, el agua nos llega a la cintura. Empujamos la panga hasta quedar al lado de otra panga que estaba amarrada al muelle. Los niños están llorando. Saco a uno de ellos y me voy corriendo a sacar la mochila del agua, por suerte está ahí flotando. Regreso corriendo y sacamos a los niños y a la abuela, Anita se apaña sola y nos ayuda. Se me perdieron las chinelas, andan flotando por ahí así que estoy de pies desnudos en esa jodida bahía asquerosa llena cualquier cosa.

Ya remolcamos la panga tanto como pudimos y agarramos todos los chunches, Úbeda dice que ahí la dejemos. Subo, recupero mis chinelas y voy a mirar la mochila, agua. Miro la funda de la cámara, agua. Miro la cámara, más agua. Y lo peor es que es agua salada. Con el ajetreo hasta me olvidé que andaba el celular en el bolsillo, así que él también se hundió.

Los niños están temblando y llorando, están asustados. Dice Anita y la abuela que lo que le preocupaban eran los niños. Bueno, yo tenía claro que ellos no se iban a ahogar, porque dos pequeños yo los podía aguantar, así que sólo me quedaba mi cámara y miren qué pasó. Anita me dejó unos pantalones y una camiseta. Obviamente también se me había mojado el monedero pero tranquilamente el taxista no tuvo ningún problema en aceptar el billete.

Me duele el dedo gordo del pie, no sé cómo me lo hice, debí de darme con alguna cosa en las profundidades inexploradas de la bahía. Llego al Consorcio y ahí está el equipo Toña esperando para que les cuente mi aventura. Me dicen que mejor me hubiese quedado con ellos yendo al partido de beisbol. De hecho no estoy para bromas, pero me hacen reír un rato. De pet a la ducha a desinfectarme de toda esa porquería. El celular no enciende, la cámara tampoco y además hace una cosa rara, lo desbarato todo y lo pongo encima de una silla enfrente del abanico a que se seque.

Me duele bastante el dedo, no tengo el número de Zoila, le pido a Nelly si se puede llegar a su casa y contarle y decirle si siempre se hace la excursión mañana. Mientras sigo la dinámica del día de tomar y comer, los muchachos están animados.

Llega la Nelly con buenasmalas noticias y me trae una pana con sopa de marisco de parte de Zoyla. No se hace la excursión. Malo, porque es malo. Bueno, porque no sé si mi dedo estará para ir de excursión mañana y porque…porque otras cosas.

Así que aquí estoy, con los muchachos animados para ir al Cima. Las jovencitas nuevas también. Y yo con guaro en el cuerpo pero doliéndome el dedo del pie. Así que ya veremos qué vamos a hacer.

PD: Siento si no les escribo a diario, de hecho sí lo hago lo que pasa es que tenemos problemas con el Internet. Y siempre es problema del servidor DNS, aix Mateu! jejeje!

PPD: Ya empiezo a dominar el tema de las mazas (aquí les llaman clavos o bolos). Puedo hacer unos cuantos movimientos más o menos decentemente.



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··· Ni me acuerdo___Viernes 3 abril 2009

Y es que ni me acuerdo. Trabajar en el hospital y poco más.


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viernes, 3 de abril de 2009

··· Más compañía___Jueves 2 abril 2009



Ronroneo hasta las 7. Cafecito tranquilo mientras os cuelgo algunos extractos y muchas fotos. Llega Nelly, me dice que ayer me desaparecí todo el día y yo me limito a decir que sí. Llegan los médicos de servicio social. Estará más animado el Consorcio, a ver qué tal los nuevos muchachos.
Paso por UCI a buscar más encomiendas de Leti, me acerco al cafetín a por algo de desayuno y evitando cualquier encuentro hospitalario me voy a Pancasán. Ahí está la mama de Leti que llegó de visita y de manos vacías. Vamos al centro a buscar el antibiótico del niño, en una farmacia no tienen el que le recetaron tienen uno de 100C$ que viene de la India y otro de 490C$, en la otra lo tienen y cuesta 380C$. Leti tras saber el precio sale de la farmacia y duda, es demasiado caro y hasta el viernes no cobra. No es que no lo quiera comprar, es que no puede. Obviamente le presto el dinero, porfavor se trata de la salud de su hijo.

Ayer hablábamos con Leti de la manera de ser de cada pueblo. Le decía que en España la gente ahorra y piensa en el mañana. Me decía que aquí no se puede hacer tal cosa, que con tanta miseria sólo se puede pensar en comer hoy y mañana ya veremos.
Un cocina un plato con muchas cosas diferentes que nuca hubiera puesto juntas: pasta, ensalada, pollo, frijoles y pan. Ethan va un poco mejor pero no es hasta entrada la tarde que se mejora, el antibiótico empieza a hacer efecto. Su abuela paterna se digna a llegar, se digna a llegar con tan sólo un Gatorade en la mano. Me encuentra esta vez con Leti en el cuarto, esta vez hasta me sonríe, me habrá visto más femenina y es que ando unos tejanos cortos y apretados y una camiseta azul celeste con un lacito en el centro, son de Leti obviamente. Y es que Ethan me vomitó encima toda la leche rosa que había bebido…

Pasamos el día mirando unas películas en la computadora, le enseño a usar el powerpoint, me escribe una carta que me gusta y no.

Ethan ya vuelve a dar guerra. Me dice que me vaya y me duele. Al menos ahora Leti no se limita a reír cuando dice estas cosas y le dice que no sea así de necio y blablabla. Este niño hay que cuidarlo y educarlo, dos cosas que Leti no sabe hacer a la vez. Entiende per no aplica que se puede ser cariñosa siendo estricta, que se puede ser autoritaria sin tener que gritar y amenazar. Además, el niño se pone a llorar desconsoladamente cuando no mira a su mama, teme perderla como perdió a su papa, de la noche a la mañana. Y es que el jodido hombre en vez de explicarle que iba a embarcar durante un año, simplemente se despidió como hacía cada día. Ahorita lo llama y se lo explica, pero para un niño de 3 años ya es demasiado tarde.

Y problemas familiares de ella que no vienen a cuento, esta es mi historia.

Llego al Consorcio, está super poblado. Ayer llegaron algunos sociales (médicos en servicio social), hoy han llegado más. A Peter le han puesto compañero, y hay una habitación donde los cubanos con hasta tres residentes. Y yo con las dos camas aun el cuarto, pero como parece que nadie echó de menos la sobrante, no seré yo quien diga nada.

Me quedo un rato platicando con Pedro y una de las muchachas, parece simpática. No acabo de entender que entre muchachas se digan que eres guapa y bonita, pero de hecho pourquoi pas que dirían mis franceses.

Lavo la ropa llena de vómito rosado y me adentro en mi querido cuarto. Noche de toma de decisiones, de basta de imbecilidades, de poner un stop y auto(mentalizarme). Qué bien se dúreme con mi abanico que no se mueve en horizontal si no en círculos. Mañana vuelta al trabajo, que Leti va a llevar al niño donde su abuela paterna y de hecho se le acabaron los días de cuidado materno.

Un abrazo, por fin me puse al día.

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··· Haciendo compañía___Miércoles 1 abril 2009

Son las 5:15 cuando suena el despertador, sueño…Cafecito, unas chiky y una buena ducha para acompañar a Carla al aeropuerto, se va y cómodamente en avión. Bajamos del taxi y sorpresa, allí sentado se encuentra Donald, el chivato mejor amigo de la López y yo con el termómetro que Leti me pidió del hospital en la mano. Antes de salir llegué a UCI a buscar algunas cosas para el niño, lo vomita todo y tiene diarrea, está deshidratado y Leti lo va a canalizar.

Y esperamos un buen rato, son las 7:30 cuando Carla entra en el área solopasajeros y nos despedimos con un cariñoso abrazo, fins ara! Fue mi placer tenerla en casa y poder presentarle parte de los personajes de mi esta historia.

Taxi para Pancasán, ya agarré la computadora con la intención de trabajar en casa de Leti. El niño tiene las amígdalas tan inflamadas que apenas le queda hueco para tragar líquido. Lo intenta canalizar pero entre que el niño se resiste y que ella está nerviosa no es hasta el tercer intento que lo logra.

Por cierto, el conductor del taxi que me trajo es comentarista de los juegos de beisbol y me invita a los juegos de semifinales que se harán en Puerto Cabezas, vamos a ver si es verdad y me llama. Lo que sí que es verdad es que es locutor de la Costeñísima, en el trayecto lo llamaron para pedirle las últimas noticias de los juegos y aunque no estaba en el aire lo explicó como si estuviese locutando.

Y aquí estuvimos, toda la mañana. Me acerqué donde Pnachiquito a comprar un galón de agua, algo de leche, unos Gerber (potitos) y unas Maruchán (sopa 3 minutos). Aprovechando para recrearme en todos los extractos que dejé pendientes. Y entre dibujos animados, llantos de enfermo y de mamitis, escritos en mayúscula a la reinadecatalunia y poca cosa más, pasó el día y las horas haciendo compañía. Solamente llegó la abuela paterna del niño, y al encontr
Barme a mi acostada con el niño febril durmiendo al lado la muy necia no se le ocurrió nada más que enojarse. Que piensen lo que quieran. Por lo demás, nadie de la familia de ella llegó ni llamó. Y la otra que aún llama celosa reclamando que no la había chateado, encima de que ni como pareja ni como especialista se digna a llegar.

Leticia me cuenta que tiene que operar al niño, que le tienen que sacar las amígdalas. Pero en Bluefields no hay otorrinos y tampoco hay dinero para viajar a Managua y operarlo, en fin.
Es tarde y todo el mundo tiene sueño, así que después de cenar, taxi y para casa. En casita reviso e-mails y me conecto a la tan afanada red. Por la tarde parecía que el niño mejoraba, vamos a ver mañana.

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··· Los Pipitos, por fin y qué placer___Martes 31 marzo 2009

Queríamos levantarnos temprano para llegar a los pipitos e ir al Bluff a bañarnos un rato, pero amanece nublado y lloviendo y nos lo tomamos con calma. Carla se encuentra a Leti en el cafetín, se ve que el niño está enfermo y lo trajo al hospital, le han dado 3 días de cuidado materno.

Camino a los pipitos, están en Dinamarca una escuela en el beholding. Taxi hasta allí y nos adentramos en la escuela el recinto donado por los japoneses queda al fondo de la escuela, todos los niños se nos quedan mirando. Nos adentramos y preguntamos por Zoyla que sale a recibirnos con su magnífica sonrisa y nos da un paseo. Tienen 2 semanas de estar allí, está todo nuevo. Una clase taller para los mayores de 35 años, una clase de 2º grado, una clase d 1º grado, una clase para sordos, una clase para los más pequeños y un patio central para el recreo.
De hecho hay pocos chavalos teniendo en cuenta que Bluefields tiene 40.000 habitantes. Y lo peor es que la mayoría son Síndrome de Down. Estadísticamente este síndrome se da en poco porcentaje del total de las personas con discapacidad intelectual. ¿A cuántos deben tener encerrados en la casa escondidos del mundo?
Y qué felices están ellos de nuestra llegada, y qué felices estamos nosotras de este encuentro. Jugamos con los niños, platicamos con las maestras y así pasan 2 horas como si nada. Esto es el principio de algo más grande, y es que más que asombradas se quedan las maestras cuando les explicamos la organización de las escuelas especiales en Barcelona y de las organizaciones de tiempo libre para los chavalos. Aquí están en la escuela de 7 a 11:45 y el resto del día se lo pasan en la casa con sus madres desesperadas.

Un niño muerde a Lisa, que no se nos ha despegado desde que llegamos, no tienen botiquín. Nos acercamos a una farmacia, está cerrada. La próxima, no tienen Betadine. Compramos al menos un par de tiritas. Les voy a conseguir un botiquín decente del hospital, como van a estar sin él con esos chavalos? Aunque a decir verdad, los que tienen allí son muy altos.

Y nos vamos a comprar el abanico. Y almorzamos otra vez en el hospital. Siesta mía, e-mails de Carla y llegamos a casa de Leti por la tarde, tiene todo el día de estar allí con el niño enfermo. Pasamos un buen rato, lástima que Carla no conozca al verdadero y terremoto Ethan. Regresamos al hospital a por unos medicamentos sustraídos de uci por orden de Leti y Carla me dice que ella me espera en el Consorcio así que solita me dirijo a Pancasán con algo de comer y los medicamentos.
Como una baldufa vuelta al Consorcio a pasar las últimas horas con Carlita. Y pedazo masaje que me regala, brutal y magnífico, cuánto se hecha en falta.

Por cierto hoy también pasamos nuestro ratito en el parque y llegó un hombre, un hombre panzudo con su cámara sin pilas que no sacó una foto no de muy escondidas y nos vendió la moto de que era periodista, quién sabe, iba mediobolo. La cosa es que así sin más nos empezó a contar de una muchacha morena española que trabajaba en una ONG y que vivía allí al lado, que todo el mundo la respetaba y que tenía una mujer de pareja y hasta habían adoptado unas niñas. Supongo que erróneamente pensó que éramos pareja, ¿pero tanto se nos nota la plumilla? Es extraño que esto pase en este país tan externamente heterosexualizado.


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··· Carla te presento a Bluefields___Lunes 30 marzo 2009



Nos levantamos con la calma del que no tiene nada que hacer, pero el sol ya aprieta de buena mañana y aunque apagamos el abanico porque da un tanto dolor de cabeza, lo volvemos a encender bien rápido. Tranquilamente desayunamos, nos duchamos y vamos a dar un paseo por el hospital. Le hago una ruta hospitalaria a Carla y se queda un poco asombrada de tal precariedad.


Y nos vamos de paseo a conocer Bluefields, o al menos el central. Mirando tiendas, mirando zapatillas deportivas y abanicos (por caro que sea, ha llegado un punto que es indispensable y Cifuentes regresa mañana). Paseando y sudando terminamos con una cervecita helada en el parque haciendo malabares y hablando de todo y de nada. Hora del almuerzo y nos vamos al hospital, quiero que Carla se deleite con tan rico menú deluxe. Compartimos almuerzo con Leti y Carla me suelta un “y esto es lo que comes todos los días?”.


Con la barriga llena y habiendo quedado con Leti de vernos por la tarde nos vamos al cuarto, yo a echarme una siesta Carla a perderse entre sus cuentos y sus historias de nuncaacabar. Pero es que nunca aprenderemos. Me despierto y hacemos una ronda de llamadas, que si Carina, que si Andrea que no agarra el teléfono, que si Aura que no me llores niña, que si mama y Cristina, que si Alexandra y que si finalmente mi princesa. Moi mientras llegó al cuarto y espera apaciblemente mientras intercambia palabras con Carla. Llegó porque le pedí que nos llevase a los Pipitos, ya no más esperar que la Dra Castro haga sus movimientos. Nos lleva a conocer a Zoyla, una mujer de buen ver y mirada amable. Nos invita a entrar en su casa y queda encantada con que vayamos mañana a visitar el centro, hasta nos invita a ir a una salida que a lo mejor se hace el domingo, me apunto! Así pues nos despedimos con un hasta mañana y nos vamos a nuestro lugar de pasar el tiempo, con toñita y malabares pasamos lo poco que queda de la tarde en el parque.


Anochece, Leti ha tenido que ir a dar ambú (respiración asistida, esto es ir apretando una bolsa) de 5 a 7. Quedamos a las 8 en el Luna’s Ranch y Carla decide quedar-se tranquilamente en el cuartito. Cena con Leti, que me ponga al día del pleito con tuvieron con la dueña de su casa. Se le comieron parte de su comida y le robaron cremas y demás que tenía dentro. La vieja que dice que en su casa entra quien ella quiere y no se hace responsable de nada. Me pone al día de un descubrimiento que para mi estaba más que descubierto. Llegó a casa de su mama y miró a su hermana chillando al niño e insultándolo y miró a su mama amenazando al niño con cierto objeto. Dice que ya no tiene a nadie que le cuide al niño, que no lo puede dejar con su familia porque lo maltratan, que no lo puede dejar con su abuela paterna porque a la mínima la llaman para que llegue a buscar al niño (ayer la llamó para que llegase a las 2 a buscarlo, que tenía que ir a misa).


Y empezó su prórroga con su moi. El niño tiene las amígdalas un tanto inflamadas. Es tarde, nos despedimos y no se a qué viene ese tonteo. Mejor llego a mi cuarto y le regalo un buen masaje a Carla. Creo que los muchachos andan un poco escandalizados de vernos a Carla y a mi en sujetadores, pero es que este calor es insoportable.

Marinero borracho. Sempre endavant nenes!



Extractos gráficos nicaragüenses I
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Extractos gráficos nicaragüenses II
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Extractos nicaragüenses IV
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miércoles, 1 de abril de 2009

··· Bluefields y su beisbol___Domingo 29 marzo 2009

Poquitas horas dormidas, compramos cuatro cosas en la pulpería y nos vamos a mi querido Consorcio.

Carla estuvo a punto de no llegar a Bluefields por tema de calendario y no sabe cuánto me alegro que al final haya llegado. La verdad es que me llena de ilusión poder enseñar mi pequeñagran vida nicaragüense a alguien querido del otro lado del charco.

Llegamos a mi cuarto, Epsinosa nos ayuda a pasar una cama a mi cuarto y nos instalamos. Hace bastante más calor que cuando me fui y qué rica sienta una duchadita.

No se aguanta el calor y vamos a La Loma a por una cervecita refresacnte, buenas vistas de la bahía y brisa suave. A las 12 llama Leti, va a llegar a comer con compañía, llega con Paula que las dos están recibiendo las clases para sacarse el título de enfermeras. Una supervisora de enfermería y la otra jefa de sala, vaya tela.

Buen almuerzo y nos vamos al Consorcio a echarnos una buena siesta. Y como Cifuentes está de viaje le agarramos prestado el abanico. Por la tarde nos acercamos al estadio donde se están disputando los juegos de la RAAS, Bluefields pierde pero vale la pena ver el estadio lleno de gente y el ambiente ebulliciante que hay. Y en el parque me crzo con Maritza, y me cruzo pocas palabras. Cervecita con malabares hasta que anochece bastante, pasamos por casa la Dra Castro a que nos de las llaves para agarrar la computadora de su despacho y ratito de platica.

Llegamos a casa, pedimos una pizza y poco más antes de ir a descansar. Porfin en casita, qué bien sienta poder aposentarse.

··· Regreso a Bluefields___Sábado 28 marzo 2009

Y qué bueno despertar. Con aire fresco me levanto, me voy al baño y Carla aun está durmiendo así que ordeno un cafecito de goodmorning.

Un amanecer brutal y necesito mi reflex, subo a a buscar y sin querer despierto a Carla. Ronroneo y desayuno de esos consistentes. Y allí quedamos, con vistas a Santo Domingo, al volcán y al precioso jardín de la finca, una escribiendo la otra leyendo Rubén Darío.
Estábamos pensando en el duro viaje en bus que nos esperaba de vuelta cuando llega un grupo de locales y les pedimos raid. Nos dicen que en una hora van a salir, que pasaran por donde están hospedados y que van a Moyopgalpa, perfecto!

Subimos a hacernos la mochila cancelamos y nos quedamos tranquilamente disfrutando del lugar y esperando la furgoneta. Miren las fotografías por favor. Y alehop! Nos montamos en la tina de la furgoneta, parada en la playa de Santo Domingo, a puntito están debajarnos las mochilas pero llegamos a tiempo y directos a Moyogalpa a subirnos al ferri. Esta vez es un ferri, un barci igual de lento pero más grande, con aire acondicionado y hasta película en el trayecto.

En San Jorge ya ondean las banderas rojinegras esperando a Daniel Ortega, va a dar un meeting en la ciudad celebrando los 30 años de la revolución sandinista. El calor y el peso de las mochilas nos dicen que no esperemos al eminente y agarramos un taxi a Rivas. Allí almorzamos en un comdercito y nos montamos al bus para Managua, un bus como los de España, el mejor de todos los que me he montado, y de calle. Y es que aquí todos los buses interurbanos son los típicos amarillos escolares de los Simpson.

Llegada a la capital, taxi del Huembes a un supermercado donde compramos oh gloria un barra de pan tipo baguette, algo de sucedáneo de embutido y unas cervecitas. Cual mochileras nos tiramos en la puerta del super con nuestra cena y haciendo malabares.

Y se acerca Esperansa atraía por las bolas. Esperansa es una niña de 5 años, de mirada tierna y de rostro infinitamente bello. Esperansa va con su hermana de 7 vendiendo tortillas y queso y aguacates verdes. Le pregunto si va al colegio, me dice que sí. Le pregunto si vive cerca, me dive que sí. Me pide dinero, le digo que no. Me dice que le compre algo, le digo que no que gracias. Me dice que no pueden regresar a casa hasta que tengan 100 pesos y sólo han hecho 55. Le compro algo que seguro no voy a comer. Le pregunto si su mama está en la casa, me dice que sí. Le digo si es que tiene hermanitos pequeños, me dice que no. Y me quedo sin mas preguntas enojada con esas madres que mandan a sus hijos a vender mientras ellas se quedan en la casa.

Son las 8, el bus sale a las 9. No tenemos boleto y ya vamos tarde. Agarramos un taxi, llegamos a mi ya conocida terminal en el Montenegro. Sólo queda un boleto, nos vende dos. Dice que si llega todo el mundo nos van a dar una silla en el pasillo. Me siento en mi asiento, Carla e sienta en el de al otro lado del pasillo y miraculosamente ese es el único de todo el bus que no recibe a su propietario. Viaje incómodo, con vecinos gordos las dos. Llegamos a las 3:30 a Rama, a las 4 llega la mujer de los boletos, a las 5:30 bajamos al muelle pero la niebla retrasa el zarpe. Viaje en panga como todos, llegamos a Bluefields a las 8 de la mañana y este es otro cuento.


··· A Ometepe___Viernes 27 marzo 2009

Amanecemos para agarrar el bus de las 9:30 pero el fontanero nos retrasa y nos esperamos hasta el de las 11:30. Raquel nos prepara un último almuerzo, arreglamos cuentas y nos despedimos sinceramente. Tiempo para hacer un último porelmomento café con Jaume. Y empieza el largo viaje hasta la finca La Magdalena recomendada por Laura, una catalana que conocimos en Granada.

Una hora y pico de viaje en bus hasta Rivas (30C$), 10 minutos de viaje en taxi hasta San Jorge (20C$), una hora y pico de viaje en un barco destartalado (30C$), una hora y media de viaje en bus volteando toda la isla (20C$), 30 minutos de subida andando cargando las mochilas hasta la finca La Magdalena. Duro viaje con momentos de desanimo y de porfavor que valga la pena, y la valió.

El sol escondiéndose tras el volcán Concepción, una finca enorme de madera blanca, jardines con flores, hamacas giñadas en el cobertizo, habitaciones conjuntas y gente amable. Eso sí, somos las únicas nogringas hospedades en tan bonito lugar. Cenamos, nos duchamos (muy necesario después del calor y del largo viaje y del polvo del camino), tomamos una toña y subimos a la habitación. Qué rico este pequeño lugar, una finca cafetalera en la ladera del volcán Maderas.
Dicen que esta isla es mágica, yo me quedé con ganas de más días de descanso en ese tranquilo espacio.

Me llama Moisés, está bolo, dice que le han robado el dinero que le habían pagado hoy. Me tiene largo rato al teléfono hasta que se le acaba el crédito y yo me quedo con la duda de si era verdad.

Buenas noches bajo un cielo lleno de estrellas y envueltas en naturaleza.