martes, 27 de enero de 2009

···Compras en Managua y viaje a Rama___Sábado 24/01/09 (escrito más tarde)

Buenos días! Estamos a lunes, son las 6 de la mañana y aquí no se puede dormir más…A las 5 se han oído unos petardos y unas sirenas y la música no para nunca…Primero de todo situaros, dejé el escrito el sábado por la mañana, cuando me acababa de levantar y estaba en el Hotelito Kelly y es allí donde empieza mi relato.

Habíamos quedado con el Ing Juan a las 8:30 de la mañana, nosotros tan puntuales bajamos a las 8:15 para desayunar algo en la sombra del bar mientras un hombrecillo limpia la piscina bajo el ya sol caluroso, cielo bastante despejado aunque con alguna nube. Nos costó un poco aclararnos con la camarera pero al final nos trajo un sándwich bien relleno para Lorena y para mi, un gallo pinto para Mateu (gallo pinto es el desayuno típico de aquí que consiste en arroz con frijoles, pan tostado, una loncha de jamón ahumado , un trozo de queso de gusto bastante fuerte y huevos al gusto) y Albert unos huevos con jamón. Lorena pidió un té que se lo trajeron con hielo y que, alarma alarma, no bebió. Hay que pedir té caliente porque sinó te lo traen con hielo y no sabes de dónde viene el agua…Así que con calma esperamos una hora a que el Ing Juan llegase a las 9:30, ya se sabe, hora nica hay que contar una hora más cuando quedas con alguien; pero no nos estresamos, ya estamos immersos en este ritmo tan saludable.

Pues bien, salimos del hotel y eso es un torrente de sensaciones, colores y más colores, rótulos extravagantes, coches que circulan anárquicos, cláxones que no dejan de sonar sin ningún motivo aparente, calor, gente sentada en cualquier silla, tenderetes de comida, casas destartaladas y otras no tanto, Mateu saca su pepino de cámara y ya todo el mundo se nos queda mirando…No había pensado que obviamente cantaríamos tanto, Managua no es una ciudad turística y son contados los blancos que deben de ver por allí. Así que bajo un sol que a las 10 de la mañana ya es de justicia, nos dirigimos a Datatex, a unas pocas cuadras de nuestro hotel (en Nicaragua las direcciones se dan con el numero de cuadras a contar desde un punto de referencia que todo el mundo conoce). Hay música por todos lados, olores, colores, ruidos y sonoros. En los semáforos, que son horizontales, se ponen hombres mujeres y niños estáticos y con un saco en la cabeza o en la espalda esperando para que algún conductor les compre su alimento (dulces, fruta, agua en bolsas,…). Los coches los hay de todo tipo, desde Hammer hasta 4L que llevan gente en el maletero.

Aparece el rótulo de Datatex muy moderno y muy grande, entramos en el polígono y aparece una tiendecilla más bien cutre con una mesa y un ordenador “Redes Datatex”. Tienen el material ya preparado, pero les faltan dos bobinas de cable así que compramos canaletas en su lugar. Y después de muchos vaivenes acabamos comprando allí mismo una CPU para usar como servidor, dejamos el intento de servidor enrackable porque comprarlo en Nicaragua es extramadamente caro, ya se comprará más tarde y lo hará Judit (frase muy recurrente y muy utilizada últimamente). Quedamos con los de Datatex que nos llevan a nosotros y el material hasta la terminal de bus y que pasamos por el hotel a recoger las maletas. Finalmente hemos decidió coger el bus de las 2 de la tarde para llegar a Rama a cenar y a dormir antes de coger la panga. Recogemos las maletas y paramos en una tiendecilla para comprar los chips, nos demoramos bastante y el conductor que tenía que plegar a la 1 se pone un poco nervioso aunque, muy educado, no dice nada.

Bueno, les cuenta algunas cosas a Alberto y Lorena que estaba con él esperándose, entre otras cosas que cobra 1000 córdobas cada quince días, esto sería amigos unos 50$...en fin! Son la una pasadas y Juan tiene miedo de que no queden boletos ya, pero como todos nos sale rodado aun quedan J, los compramos y venga a cargar todas las cajas y las maletas en el maletero. Compramos agua y un poco de fruta para llegar hidratados a Rama , subimos al bus y me intento encajar en mi asiento, no quepo, de verdad, las rodillas se me aprietan contra el asiento de delante, promete ser un viaje durillo.

Gente se queda de pie y entran unos niños vestidos de payasos, me pregunto qué harán aquí. Me parece muy feo darles dinero para hacerles una foto, qué somos? Blancos llenos de pasta seres superiores que nos sobre el dinero que a ellos tanto les cuesta de ganar? Qué son? Títeres, marionetas, animales de circo ? Al final resultó que estos payasetes hacían un espectáculo en medio del pasillo y cogieron a Albert y…” es pura dinamita!!” “Pero tanta dinamita….que le quedó pequeñita la mechita!!” jajaja! Muy bueno! Pues bien, en ese pasillo pasaron tantos y tantos vendedores de comida que subían y bajaban entre la gente que viajaba de pie…y cuando parecía que no cabía nadie más siempre subía uno más! Y así transcurrieron 6h y 45 minutos, atravesando montañas rocosas, pasando “casas” al lado de la carretera con sus gentessinsprisa, con vendederos subiendo y bajando y vendiendo desde abajo por las ventanillas, y parajes más bien de FarWest que de la verde Nicaragua, esto es Juigalpa y Chontales. Vimos niños jugando a lanzar el lazo, hombres con sombreros, caballos y tiendas de sillas de cuero.

Oscureció y ya no vimos más hasta que a las 9 de la noche llegamos a el Rama, nos querían cobrar 500córdobas por los bultos pero Juan regateó a 300, como intentan sacar dinero de donde pueden…EL bus nos dejó ya al lado del muelle donde había un Hospedaje (Hospedaje Gonzalez) muy barato, tanto como 2,8$ pero bastante cutre. Una cosa que me ha sorprendido es que sólo ponen una sábana, yo la usé para poner debajo y no me tapé. Había una mosquitera en la cama, necesario ya porque nos acercamos al Caribe, y el servicio no tenía ni luz, ni agua corriente, ni papel.

Fuimos a cenar a un restaurante que estaba bastante bien, yo pedí pollo en fajitas pensando que serían fajitas cual mejicanas, pero no no, era pollo empanizado que dicen aquí, como siempre acompañado de una mini ensalada y un poco de arroz, y para beber una Toña por favor!

···Compras en Managua y viaje a Rama___Sábado 24/01/09

Y ya estoy en el hotelito Kelly, son las 7:15 de la mañana y hace horas que es de pleno día, suena un gallo de fondo. Me he estado despertando durante toda la noche, bueno mejor sigo donde lo dejé. Daniel, el hombre con el que intimé, cooperante de Habitat y dirigiéndose a Puerto Cabezas, me dejó su asiento al lado de la ventanilla para poder dormir, un encanto. La verdad es que el vuelo se hizo largo, llegábamos a las 20:30 a Managua. Impresionante el aterrizaje, una enorme extensión de puntitos de luz a nivel de tierra. Un poco más y nos dejamos un CISCO en el avión, aix Mateu…Los nervios se hacen presentes entre los otros tres.

Mientras hacemos una enorme cola para pasar la aduana (y pagar 5$) encendemos los móviles y…sorpresa, yo no tengo cobertura. Más tarde deduciremos que sólo los Movistar tienen cobertura, serán problemas entre operadores, Mateu no tiene conexión con el mundo exterior y se pone nervioso. Pues bien, pasamos, recogemos las maletas y en el “control” casi que ni nos piden el pasaporte. Tantos nervios para esto? Bienvenidos a Nicaragua!! Nos invade un calor y una humedad muy apetecible.

Afuera, manadas de cooperantes “el Ayudante” “Habitat” “(y unos con camisetas con un cruz)” esperan su transporte propio. Hombres gritando “taxi, taxi, taxi!”, autobuses americanos con el típico School Bus sacados de los Simpson y una niña bastante bien vestida que nos pide dinero. Juan se acerca y nos da la bienvenida, nos dice que se va a buscar un taxi así que esperamos, y esperamos y…aparece sin taxi. Que le sigamos dice. Juan es un hombrecito de piel morena y pelo oscuro, originario de Matagalpa y con una forma de hablar muy particular que cuesta un poco de entender. Llegamos al taxi, bien es decir, llegamos a un vehículo destartalado con capacidad para 4 personas y el conductor.

Mientras metemos las maletas (que por cierto no caben todas en el maletero) me pregunto como vamos a caber…Juan lo soluciona rápidamente con un “dos pequeñitos vamos delante” y mientras el conductor hata con un hilo el maletero del coche. Sí, tal cual lo he dicho…Nos dirigimos al hotelito Kelly donde Juan nos ha reservado habitación. Teníamos intención de ir a otro más barato pero este está cerca de Datatex (la tienda donde compramos los equipos) y Juan es el que manda.

Parece que nunca acabamos de llegar a Managua, que no llegamos a ningún núcleo urbano, y me choca el darme cuenta que sí, que hace tiempo que hemos llegado, que eso es Managua. Que ese enjambretelaraña de casas de a nivel de tierra, de calles mal (o sin) asfaltadas, de gentes tomando la fresca y oscuridad por doquiera, de eso que se parece a un camping de anarquía, eso es Managua. 8$ de taxi, nos dan el cambio en córdobas y nos fiamos porque aun no tenemos la conversión por la mano (aunque de hecho es tan fácil como : 20 Córdobas son 1 dólar) y cogemos dos habitaciones dobles. Dejamos las maletas y bajamos al bar, a media luz pedimos 5 toñas (cerveza típica bastante floja para los amantes de la cebada pero con buen gusto), con musiquita de fondo, una piscina iluminada y tranquilidad nicaragüense.

Mateu pide pollo frito (alimentación base de Nicaragua, pooollo!) i Albert una hamburguesa. En España son las 6 de la mañana, tal cual si hubiésemos salido de noche y estuviésemos haciendo la ultima cerveza. Hablamos un poco de todo y de nada y concretamos el plan para mañana. Debo decir que sacar algo claro de Juan cuesta lo suyo, paciencia. Mateu se sumerge en su plato y nosotros acabamos concluyendo que mañana por la mañana iremos a Datatex, luego a Enitel para comprar un chip (léase una tarjeta SIM) y entonces está la duda de si coger el bus para El Rama a la tarde o a la noche. Aunque no veremos nada, será mejor de noche porque no hace paradas y pasamos la noche en el bus legando a Rama para esperar que amanezca y montarnos en la panga. Hemos quedado a las 8:30 con Juan. A qué hora llegará? Qué pasará hoy? Ya os contaré…EL tema del servidor sigue en el aire, intentaremos ir a HP a ver qué.

Es un hecho, estoy cansada y mentalmente agotada de oir a una cotorra, sólo pienso en lo tanquila que me quedaré…Por lo demás, mañana os cuento, que nos levantamos a las 4:30.

···El viaje___Viernes 24/01/09

Esto es

Una carta para alguien

La pantalla indica

Altitude 10085m

Distancia recorrida 2176 km

Velocidad 776 km/h

Time to destination 7:23

Hora local origen 1:49 pm

Hora local destino 7:49 pm

Llevamos 3h y media en el avión y ahí van mis primeros relatos. Parece poco pero ha habido tiempo para todo. Tiempo para dormirse y a prisas dirigirse al aeropuerto, para azafadtas poco simpáticas que hablan inglés oriental, para seminervios de a ver si van a dejar pasar los switchs. Y digo semi porque tranquilamente sé que las cosas nos irán saliendo. Haciendo tiempo un desayuno y subimos al avión llenamente vacío. E olvidé nombrar las despedidas a última hora nocturnas, las lágrimas telefónicas y las aeroportuarias, los últimos te quieros sin ser consciente plenamente. Típicos trámites de azafatas, un switch no cabe en el maletero, yo me quedo un poco separada pero ya me va bien para aislarme en mi dentrodemi.

Enchufan una peli, pica-pica, almuerzo en vasado y me crece el nudo del ser consciente de la aventura que me espera y de los meses sin ver a mi gente amada. Asoma la consciencia de la embergadura de este proyecto (no)personal. Problemas con los auriculares, te pienso y empieza mis escritos de vida, que no son estos y son personales. A lo mejor, después de licuar estas línias y filtrarlas para su publicación en binario, te envio como tributo un sobre con estos pensamientos. Hace un sol de justicia, sobrevolamos el Atlántico y mi ventanilla es la única que permanece abierta, mi cerebro de los pocos que no participa de ninguna fase REM. Con dos asientos para mi, tu música en los oídos, una manta y el sol que me calienta la cabeza leo las crónicas nicaragüenses de Albert Pulido, interesantes.

“yo prefiero imaginarte como el aire

Que se esconde tras los árboles de noche

Imaginarte como antes…amándome

A veces creo que te invento…

Imaginar lo que sería besarte en este instante…

Y aquí, relatados los datos objetivos, pienso en todo lo sucedido en estos últimos 20 días. Pienso en ella, en su despedida de ayer, en lo especial que es y en el brillo mágicoprofundo de sus ojos. La pienso fuerte pero débil, inocente en una jungla humana y la quiero y le deseo mi más artístico y trascendental cariño. Luego me aparece Cris y la echaré en falta y Aura otra que más. En un triste soplo, el último suyo, me pregunto cuando será y no me hago consciente de ese cuerpo que hallé desubicado y mediovaciado. Y el cronológicamente me lleva a ti y a ella, a una noche y a una mañana de sobretodo amistad y caricias sinceras. Me dejo lo difícil para el final y justo suena la canción perfecta.

Pienso en la niña acentuada y me alegra la evolución de nuestra (no)relación y me aparece un interrogante muy grande de la vuelta que queda eclipsado por esa amistad que siempre habrá. Niña tentativa que despiertas al segundo paso y te gusta jugar con lo desconocido. Relátame todos los duelos que te calles en mi ausencia. Y al final que es tu principio y es el más difícil. Es el principio de tu ausencia, pero una ausencia que hace un mes no tenía…

Duermo unas horas y ya sólo quedan 5:20h para Atlanta, rozamos el hielo norte. Y esa pequeña reunión de tres al final del avión donde intercambiamos opiniones y decidimos adentrarnos vía terrestre-acuática hasta Bluefields; parece la opción más interesante y la más barata. Habrá que hablar con el Ing Juan García. Vamos por la mitad del camino y aún no he abordado tu cuestión; a períodos me pierdo en tu perfume…Ahora pensaba, qué pensará ahora? Me tendrá presente? Seguro que sí. Y luego una memez me viene a la cabeza y es, y qué va a pensar en este mismo instante cuando el trayecto sea de vuelta? Bah…tonterías de esas que tú me has aprendido a dejarme de cuestionar. Te digo lo que sé, ahora te relato mis adentros, mi miedo a esa puerta que me quiero mentalmente cerrar y que tu has dejado tan y tan abierta. Te cuento de mis limitaciones en mis tequieros, limitaciones que no sé si son de realidad o de autodefensa. Hay unas nubes tan densas tapando el océano que creo que podría andar sobre ellas a pies descalzos. Te cuento también, que ya sabes, de las cosas que me has enseñado porque me saco el sombrero ante tu forma de ser, que a la vez que en puntos se confunde con la mía puede (y es) extremadamente dispar. Te cuento de tus besos de tus labios que sí que son carnosos, de la pasión de tu desenfreno, de tu sexo con mi sexo, y las risas alocadas por cualquier tontería. Te cuento, y como obviarlo, de tu devoción por los humanos. Te (mal)cuento de tus enfados y tus tonterías. Y con todo lo que te he contado no he dicho nada de especial, pero supongo que tenía que dejar constancia en lo escrito para poder leerlo un día y pensar, quién lo diría? Ahora sí, llego al final de estos pobres párrafos diciéndote que te tendré en mi pensativa…

Volando…seguimos volando. Hemos salido con un poso de retraso de Atlanta pero ya por fin estamos en ruta hacia la capital nicaragüense. La perplejidad ante la conciencia de mi viaje dio el paso a la aceptación. Welcome to Atlanta, en el avión nos dicen que tenemos que hacer nosotros el cambio de maletas, vamos a la cinta y no hay nada ni nadie…preguntamos, es que lo hacen automático. Vamos al puesto fronterizo, me falta el papel y lo relleno. Sólo Mateu le piden qué va a hacer a Nicaragua y dice con ese acento genialespañol: “Project telecomunication”, esto oviando que se ha dejado de rellenar la parte trasera del papelito. Esto es un laberinto, y el primer comentario “sólo le faltan los donuts” (al policía obviamente), típico estadounidense panzudo. Una guardia nos manda a Albert y a mí con los CISCO no sé donde…escanean los 2 bultos, ningún problema…pero alerta! Han detectado una anomalía en mi mochila, una mandarina! Bien, seguimos el hilo de Ariadna que nos trae a un control, por enésima vez y ahora hasta los zapatos fuera.

Parecía que nunca llegaríamos pero aquí estamos, rodeados de fast-food, dunkin donuts, y olor a fritura. Mateu addicto a la Coca-Cola compra una CherryCoke asquerosa, Albert chequea el e-mail a 3$ los 10 minutos y continuamos esperando…esto va de trayecto en trayecto, de espera en espera. Miramos el reloj, las 22h…y en Atlanta es de día..que día más largo! Y lo que aun nos queda…parece que la sala de espera está llena de cooperantes; mucha gente con camiseta de El Ayudante y una papelera que hace ruidos extraños…Esta vez el avión está a rebosar de gente, estoy harta de los peanuts y los orange.juice please, pero el hombre de al lado es muy simpático y le cuento media vida mía y el la suya e intercambiamos nociones de idioma, cooperación y política estadounidense. Tenemos que rellenar más papeles para entrar en Nicaragua, preparamos la trola y a ver si cuela…seguro que sí! Por ahora nada más, si tengo fuerzas seguiré contando cuando esté en el hotelito…