lunes, 16 de febrero de 2009

Nena de Nicaragua, Brams


Estaves venent llimones
al mercat Roberto Huembes,
te n´hagués comprat una bossa
si se m´hagués acudit que fer-ne.
No alçaves cinc pams de terra
i eres índia com tu sola
i semblava, quan somreies,
que la misèria fos cosa bona.

Concentrada en el què feies,
i jo mirant-te i pensant,
ens vem partir un plat de frijoles
mai no n´havia gaudit tant.
Després vas desaparèixer
entremig de la gent
em vas fer adéu amb la maneta.
No ens veuriem mai més.

NENA DE NICARAGUA
EM VE AL CAP EL TEU SOMRÍS
CADA COP QUE VEIG OPULÈNCIA AL MEU PAÍS.
T´HAN PREDESTINAT LA VIDA,
SOLS DE NÉIXER T´HAS TROBAT
EN UN FORAT SENSE SORTIDA NI MENJAR.

L´endemà et vaig tornar a veure,
la vida té aquestes coses,
a prop del Roberto Huembes,
carregada de llimones.
Decidires fer un descans
i ens vem anar a fotre uns bocates
amb ton germà que era un marrec
que netejava sabates.

No em vaig poguer endur llimones
ni dar feina al teu germà,
les setbetes fan
de mal embetumar.
Però aquella mirada teva
fou el millor dels records
que un pot portar de
l´altra punta del món.

NENA DE NICARAGUA
EM VE AL CAP EL TEU SOMRÍS
CADA COP QUE VEIG OPULÈNCIA AL MEU PAÍS.
T´HAN PREDESTINAT LA VIDA,
SOLS DE NÉIXER T´HAS TROBAT
EN UN FORAT SENSE SORTIDA NI MENJAR.

Ara que torno a ser a casa
mil històries se m´ocorren
que hagués volgut explicar-te
de tot això que t´envolta.
Un mes de Juliol tos pares
van aconseguir moltes coses
que els hi han anat prenent
els homes de la coca-cola.

No et refiïs dels senyors
dels cartells electorals
ells són els mal parits
que et buiden el plat.
Tingue´s enllestida l´arma
sàpigues quan cal dir prou
que aviat, un dia, tot
començarà de nou.

NENA DE NICARAGUA
TORNARÉ PER CELEBRAR
AMB TU QUE, PER FI, AQUEST MALSON JA S´ACABAT.
BRINDAREM, PUNY ENLAIRE,
I BEUREM GOTETS DE ROM
AMB RODANXES DE LLIMONA I GLAÇONS

··· Haciendo vida en el Consorcio___Domingo 15/02/09


Me levanté más o menos tarde, a las 8:30, así que me quedé sin desayuno. Y sí, digo más o menos tarde porque a las 8:30 en condiciones normales una ya no puede dormir más. La música se empieza a oír en al aire y el calor se hace insoportable.


Me paso la mañana depilándome ¡qué suplicio! Depilarse una axila con pinzas y la otra con la Silk’epil a cámara lenta, no se lo recomiendo a nadie. Las piernas se quedan peluditas y termino con dolor en los trapecios. Me salgo del cuarto Nelly, como no, lavando ropa. Cojo la mía y me pongo a su lado. Empieza una larga e interesante plática. Me habían dicho de Nelly que era soltera, y que trabajaba tanto para distraerse. Bien, una cosa es que te lo cuenten, la otra es que te lo cuente ella. Es una mujer mestiza, de atlético cuerpo y menos de 40 primaveras, bajita, pelo largo negro azabache recogido en una coleta y bonitos rasgos. Tiene 4 hermanas y 4 hermanos, vive con su madre y 3 de sus hermanos que no trabajan, toman, y se pelean a puño cerrado cuando se embriagan. Ella es la única que trae dinero a la casa. Dice que trabaja porque así sortea la tristeza. Que no quiere hijos y ante mi comentario “aún puedes encontrar un hombre” me suelta un “lo dudo mucho”. Dice que le gusta lavar la ropa, dejarla bien limpia y blanca y verla relucir en sus médicos. Usa mimbre para sacar las manchas de sarro y cada mancha se la toma como un nuevo reto. Experimenta con cloro (lejía) y recetas caseras. Dice que le gusta estar en el Consorcio porque estos hombres la hacen reír. Me pregunta si tengo hijos, pregunta muy recurrente y que me han hecho ya muchas veces. Me pregunta de mi país y yo le cuento, aunque no tiene ni idea de dónde ubicarlo. Es una mujer de bonita sonrisa y alegre conversación con la que creo pasaré bastantes ratos.


Termino de lavar, salen el chele y su novia a desayunar. Nos sentamos los cuatro y platicamos divertidamente. Y sale una y otra vez quejas políticas de un país cuyo presidente está mandando al garete. El FSLN tiene el poder en todos los organismos, palabras de un nica ante mi irrefrenable queja de sumisión: “haría falta una guerra civil” Todo el mundo me pregunta del proyecto, yo respondo sin cansancio. Resulta que Julio se fue en la madrugada, su hijo tuvo un accidente, le quedaban unos días para terminar su servicio así que no volverá. Fue bueno conocerlo, ahora ya podrá empezar a trabajar en el laboratorio de su papa. Espinosa lleva toda la mañana operando. Vamos a buscar la comida y llega una chica, enfermera, me presenté e hizo cara rara, no sé su nombre pero vive acá al lado. También salió uno de los cubanos que viven en el pabellón de delante. Y me voy a estirarme porque me duele bastante la espalda y el pescuezo, me duermo plácidamente. Al despertar cojo la portátil y os/me escribo en estos extractos. Entra a presentarse Ulises, cirujano también, más mayor que Espinosa y de buena sonriente mirada. Me paso la tarde en mi cuarto escribiendo y hace poco me fui a buscar la cena, sí dame gallopinto! Jajaja! En el patio Ulises, Espinosa y la pareja de médicos que viven también el pabellón de adelante hablan de medicina y operaciones y algo así como páncreas perforados. Buf!


Hice fotos al cuarto, mañana se las cuelgo junto con los extractos atrasados. Por cierto, aunque sea sólo por mi interés, creo que pondré otro punto de conexión en el Consorcio! :P


PD: Gracias princesa por tu pañuelo, te olía mientras escribía y su calor me sirvió para apaciguar el dolor del cuello.


PPD: Me siento como en casa, realmente los nicas son muy acogedores. Yo que soy de estarsola, me enseñan a sentarme al patio y socializarme.


Y aquí les dejo una canción que descubrí hoy


··· Día del Amor y la Amistad___Sábado 14/02/09


¿Se dieron cuenta que es San Valentín? Acá le llaman día del Amor y de la Amistad.



Me levanto con goma y con los ojos hinchados y sudando. Tendría que ir a casa la dra, pero me da pena ir con esta cara. Pero no te las arreglas para cargar el puto Skype. Me ducho y sin desayunar ni ver a nadie por el Consorcio cojo un taxi. Buenos sí vi, Nelly como siempre anda lavando ropa. Ella sale del trabajo allí en recepción de dirección del hospital y se viene acá a lavar la ropa de los médicos, toda la tarde.


En casa de la dra, como en mi casa ya, te llamo y hablamos y te cuento todo y no sabes como lo necesitaba y qué buenas fueron tus palabras. Y me sigues(n) fascinando tu manera de ser, y tus palabras de entendimiento aunque claro, ¿qué vas a decir? Y la abuela que me entiende y la mama que no. Y la Cris que te hecho de menos. Chequeo el mail pero no contesto, lunes habrá tiempo, huele de muerte y con el estómago vacío veo como Abril y Orlando se comen sus camarones empanizados y su arroz y ensalada. Como con los papas mientras hablo por primera vez con Orlando padre. Mil gracias por todo Alma. Viene Freddy y me trae los audífonos que le pedí a Jimmy que me comprase en Managua.


Y empieza mi excursión consumista. Lista en mano, tengo que comprar algunas cosas para el cuarto: plato vasi cuchara y tenedor, prensadores (pinzas) para la ropa y perchas, un espejito y celo, un balde para cuando el agua escasea. Pero no aceptan tarjeta y tengo que regresar al hospital a por líquido. Antes pero, me pateo medio Bluefields (que exagerada) en busca de cera para depilar. Conculsión, sólo hay en los salones de belleza y allí te dan el servicio ¡Fantástico! ¿Es que no tienen pelo las nicaragüenses? ¿O es que van peludas? Espero que sea lo primero... De vuelta subo andando, no hay tanto, unos 15 minutos. Paso por un salón de belleza pero no entro.


Y colgando fotos en mi rincón de losquehabitanlejos y organizando la habitación con los menesteres que compré se me hace tarde para ir al hospital a cenar gallo pinto. Habíamos dicho de salir a cenar con la familia de la doctora y Jimmy, pero Jimmy no vendrá y me huelo que no iremos. Así que me pongo una peli y estreno los audífonos porque los vecinos pusieron la música bien alta. Yo estirada en la cama aún sin sábanas y con el saco de dormir que acertadamente me compré entra la GranNelly con una Victoria Frost en la mano. Platicamos un buen rato, mira mi rincón del recuerdo y no hace ningún comentario de tunuestra foto. Hablamos de todoynada y me dice que los chicos están a fuera y por eso pusieron la música alta. Salimos y me siento con ellos dos, Dr, Espinosa cirujano y el chico del laboratorio que luego sabré que se llama Julio. Y así cervezas tras cervezas pasamos platicando. Espinosa si no me pide diez veces que traiga Internet al Consorcio no me lo pide ninguna. Luego llega un amigo de Espinosa, ortopedista. Julio está acá en su año se servicio, ya dentro de un mes se marcha; Espinosa vino con la promesa de hacer su especialización en oncología y tiene un año de esperar a que se la den.


Me cuentan de los descarados enchufes políticos para las plazas para especializaciones, del desempleo cuando uno sale de los estudios médicos. De la precariedad de los medios en el hospital, de la precariedad y soledad en la que están viviendo en el consorcio, de las barbacoas y sopas que se organizan los fines de semana. Por cierto, no dije que Espinosa está de turno (esto es de guardia) y ya lleva unas 6 birras. Me cuentan que está toda la semana de turno, y que es turno de llamada, él puede estar donde quiera pero a punto para atender en cualquier momento, sólo son 2 cirujanos. Son buenos chicos, Julio es de Managua dónde tiene una hija, Espinosa es de ___ donde tiene mujer y creo que hijos. Me sorprende lo joven que hasta los médicos se hacen padres, y me sorprende la facilidad y la naturalidad y la libertad con que las parejas se dejan y se rejuntan y si hay tierra de por medio se “consuelan” en brazos de otro querer. Me lo dijo la dra, que acá la gente es muy libre en este aspecto. Y sí, tiene toda la razón, pero sólo en las ciudades, porque en las comunidades, donde los hombres andan con pistolas y machetes, la mujer no puede tan siquiera hablar con otro hombre y los machetazos y los disparos embriagados está en el orden del día. Acá han hecho su casa, han comprado hasta fogones eléctricos, televisiones, parlantes, colchones.


Nelly, se sienta a ratos con nosotros. Llega el “chele”, un médico de cierta edad blanco de piel pero acento nica, con su novia, una nica de buen ver y aproximadamente de mi edad. Como dice Moi, así son las chicas en Nicaragua, se juntan por interés. Me preguntan si iré de fiesta, pues claro! Llaman a Espinosa, llegó un macheteado, pero al rato vuelve y como son pasadas las diez (nuncan salen antes de las diez) nos subimos a un taxi y de cabeza al Cima Club. Yo ya llevo como unas 6 victorias de lata encima. Hoy vamos al segundo piso, hay que pagar, pero es lo que tiene ser médico, Espinosa operó a un familiar de la que cobra y pasamos gratis.


Entrando en el tugurio ya se percibe el calor, está a rebosar de gente, también hay mesas y sillas pero la pista de baile es más grande aunque más llena de parejas. Calor, y un poco de humo de tabaco pero nada a comparar con España. Y buscamos una mesa, pedimos ronda y cada cuál va pagando una ronda. Me saca Espinosa a bailar y agarrados bailamos ritmos caribeños, él baila bien y yo hago lo posible para seguirlo, y la verdad es que empieza a gustarme bastante el tema de bailar emparejado. ¿Me concederás muchos bailes princesa?


A la 1 y media, entre el calor y el alcohol y el cansancio de la noche anterior, me voy para el hospital. Julio ya se fue, que vino su novia. Espinosa no me deja ir sola y me trae en taxi y nada más oportuno porque cuando entramos en el recinto justo un chico andaba buscándolo para un nuevo machetazo.


Caigo rendida dentro de mi mosquitera y mis nosábanas. Eso sí, la falta de cena y el hambre que abre la cebada me hacen comer el pote de ensalada rusa que tenía enlatado.

Buenas noches Nicaragua.


··· A San Pancho falta gente (personal)___Viernes 13/02/09


Algo va mal cuando un niño ya es un veterano…


Y cada vez, al ir a hablarles de alguien o de mí, me pregunto si no estoy traicionando privacidades. Luego supongo, me protejo con un tampocolosabrán y un tampocoesnadamalo y me aparece el compromiso de hacerles llegar lo aquí vivido para, si cabe, sacudir conciencias y despertar (sen)sibilizaciones. Por eso, una vez más, pondré mi privatismo en segundo lugar.


Así estábamos, tranquilamente con Moi deleitándonos con un par de morenas que bailaban agarradas. Con eso que llega un grupo de chicas, tres, un par de rellenitas y una de buen cuerpo. Se pone a bailar esta última y los ojos se nos deleitan y el ánimo también, conoce a Moi y se sientan contiguamente en la barra con nosotros. Esto es bailar y no lo que hacemos las chelas. Moi es el que está junto a la chica en cuestión, yo a su otro lado. La mano de la chica va continuadamente a la pierna de Moi en un iryvenir. Aparece un chico que me pide de bailar, digo que no y luego me cuentan que es de mala educación. ¿Cómo? ¡Me importa! (equivalente a nuestro “me importa un carajo”) Sólo faltaría que no pudiese decidir ocn quien quiero bailar y con quien no. Me contestan que lo más correcto es decir, a la próxima . Se acerca un hombre de avanzada edad, me dice que su amigo quiere hablar conmigo, que es no se qué cargo político, le digo que no. Me dice que sólo quiere hablar de España y de la situación que hay allí. Me reafirmo. Me habla de Don Quijote y me dice si conozco el autor. Y le digo que no, consigo que se vaya pero están sentados en una mesa muy cercana y no dejan de mirar. Todo el mundo se piensa que ando con Moi y le preguntan que cómo lo consiguió. Él aprendió discreción y les responde que no es problema suyo nada. Con todo esto Moi me insiste para que saque a bailar a la chica, se llama Marisa. Que no, que me da pena. Hablan. Me cuenta lo que hablaron, Marisa le dijo que si yo fuese hombre no se lo pensaría dos veces y que ni así, que a ella le gustan las mujeres y que le gusto. Me lo cuenta, voy a pedir una Toña y la vuelta me dejaron el asiento entre ellos libre para mí. Me saca a bailar. Nos sentamos. Me cuenta ella misma lo que ya le había dicho a Moi y yo simplemente le digo que algo tenemos en común. Una de sus amigas le pregunta a Moi si soy lesbiana. Él le dice que no lo sabe, que es cosa mía. La chica le dice que se lo contó un pajarito. Moi se enoja y le dice que entonces ese pajarito está volando demasiado alto y habrá que cortarle las alas. Me lo cuenta todo y me dice que fue Marisa quien se lo contó y que ya no le gusta la chica, pero que yo haga lo que quiera.


Me dice Marisa que una de las chicas morenas le dijo que quería bailar conmigo. Marisa le soltó que tenía boquita para hablarme ella. Luego se me puso a bailar pegada a mi espalda cuando yo bailaba con Moi.


Seguimos yendo a bailar y se suceden las conversaciones aquí y allí. Ella me cuenta que tiene 3 hijas, que la mayor tiene 7 años y la menor 1. Que tiene 21 años y es una mujer libre. Que al hombre con el que vive, al que llama su ex marido, ya le dijo que él no le gustaba, que le gustaban las mujeres. No trabaja. Me repite muchas veces que le gusta ser una mujer libre y autosuficiente, que ella no depende de nadie. No acabo de entender entonces como va la cosa. Me pide un cigarrillo, no tengo, me insinua que le vaya a comprar ¿estás de broma? Entre baile y baile Moi me dice que vió que están conmigo por interés. Le creo y no. Supongo porque eso me lo habría esperado de cualquier hombre que se me hubiese acercado, pero no de una mujer que montase esa parafernalia. Así que seguimos bailando pero hay muchas discusiones entre Moisés y las chicas por comentarios y cosas, él me quiere defender y me pierdo bastante. Marisa dice que no le dijo nada a sus amigas, sus amigas se enojan con Moi por sus modales, se hace una gran pelota. Dan muchas vueltas a cosas que yo no daría.


Las chicas quieren ir al 4Brothers. Si va Moi sí voy. Él me dice que va conmigo donde sea. Seguimos en el CimaClub cuando se le acerca un muchacho y se ponen a platicar un poco alejados, el muchacho no tiene cara de muy buenos amigos y Moisés parece afectado. Llega a la mesa destrozado, no me quiere contar pero se lo saco. Y es que la pobreza lleva a uno a hacer lo que sea para conseguir dinero, una historia personal que no voy a contar, y no sé qué puedo hacer, nada, y una se da cuenta de la dimensión de las cosas, pero este no es el tema que nos ocupa.


Son las 2 de la mañana, llevamos desde las 7 en el Cima pero no voy por nada tomada. Cogemos un taxi los 5, Marisa se me sienta encima y ya me pidió un beso. Un beso en el que algo fallaba. El taxista es amigo de Marisa y nos lleva por 30C$. Llegamos y está cerrado. Así en una proposición rápida y una aceptación no meditada dice Marisa que vayamos a su casa. Paramos en el muelle municipal y allí en un callejón hay una pulpería clandestina abierta. Marisa me dice que la acompañe a comprar, yo le digo a Moi que venga. Moi me viene repitiendo toda la noche que ella está conmigo por interés. El hombre dice el precio de 6birras y lo veo exagerado, le consulto a Moi y me dice que está cobrando más, me empiezo a rallar. Marisa pide comida para su amiga. Y mientras estoy hablando con Moi me dice: “moi son 170C$” (moi es una abreviación de “mi amor”). ¿Perdona? No lo voy a pagar yo todo. Sí que ando, pero le digo que sólo ando 100C$. Se queda un poco sorprendida pero bueno, entre ellas tres reúnen lo que falta. Vamos a su casa, no sé por dónde andamos, me rallo, de repente me veo yendo a su casa (casa de su exmraido) con 3 chicas que no conozco, con ella saltando y riendo en mi falda, Moi a mi lado con cara de pocos amigos y yo ajena a todo eso. Me rallo, le digo a Moi que nos vamos, que no quiero ir a su casa. Llegamos a su casa, bajan del taxi y yo le digo que me voy a mi casa. Suelta un ¿qué?! enojado y cierra la puerta de golpe. Una de ellas se quedó en el taxi para que la traiga a su casa. El taxista pregunta: “Quién paga?”. Marisa suelta un “Paga ella!” Yo respondo un: “No, cada uno paga lo suyo”. Se enoja aun más pero lo paga.


Y suelta alguna cosa más que como habla nica rápido y en lenguaje de calle no entiendo. Me siento mal, utilizada, me siento como un puto billete usado con un dólar estampado en la cara. Me siento una mierda y me pongo a llorar en el taxi. Moi me abraza y me dice que es culpa suya, no moi no, tu me avisaste. Llegamos al hospital le doy 20C$ al taxista y me dice que falta, que por ser la noche es más caro. “¿Qué? Esto es todo lo que te voy a pagar” Y me adentro al hospital con Moi.


Y allí se dirán muchas cosas que quedarán en la privacidad de nuestra pareja de amigos amados. Te quiero Moi y me importa lo que piense NADIE.


Y una se vuelve a estampar para darse cuenta de la realidad de este país. De los intereses y la pobreza y la asociación de blanco con plata. Y me jode porque yo, que soy de hablar con todo el mundo, debo aprender a pensar que si alguien se me acerca en este país es porque quiere algo, es decir, quiere plata. O eso, o quedarme en el círculo protegido de adinerados y buenas influencias de la doctora.


··· A San Pancho falta gente___Viernes 13/02/09


Me atrasé en el escrito, circunstancias personales y por lo demás, no se dieron cuenta porque quedé incomunicada. Escribiendo el domingo, medio aseada y sudada, música nica en los oídos con mis nuevos audífonos supersónicos queme costaron tan baratos. Vean en las fotos y envídienlos por 13E.



Vamos a viernes pues. El día empieza temprano, tan temprano como a las 5:10 que suena el despertador. No hay ducha porque ya me duché y demás, tampoco hay casi agua, resulta que en el hospital tienen un escape de agua y para ahorrar cierran la llave por la noche. Pantalones cortos, camiseta blanca y en la mochila la cantimpolla con agua y el TFC de Lluc por si acaso. Alejandro me lleva al muelle del MINSA donde ya están la dra.hodgson, Carlos y Francisco (también llamado Chico). Esperamos a otra dra.HOdgson y bastante puntuales a las 6:30 zarpamos. Viaje por primera vez hacia el sur de la bahía hacia el Kukra River. Un poquito de frío y niebla, se ve a mano izquierda lo que deduzco es la isa de Ramaki; ahí viven los ramas, una de las muchas etnias que habitan la costa del Caribe. Ellos vivían antes en Bluefields, apartados sin contacto con ninguna otra etnia, y vaya usted a saber qué pasó que para que nadie los molestase se fueron a (a)islarse.


Empezamos a remontar el río con una panga de 80, es la estación seca y hay que ir despacio porque hay muchos troncos. Nos vamos metiendo por desviaciones del río, un río más pequeño que el escondido y en cuyas orillas hay pura selva, los árboles son tan altos como 8 pisos de l’Eixamplenostra y en tramos cubren todo el ancho del río creando túneles de verde y filtros de luz. Y la niebla que nos cubre siempre. Orillas llenas de lianas y de flores, campanillas aquí y allí, me viene el aroma de una orquídea y quisera poderte regalar, casas hechas de maderas otras de obra y en la mayoría de ellas rótulos del proyecto que lo construyó. Por cierto, ¿les había dicho todo el material donado por USA al hospital tiene su pegatina yankee de solidaridad y quebuenossomos? Pasamos bastantas mujeres y niñas en sus botes remando y agarrándose cuando les azota el oleaje de nuestra panga. Cruzan el río y nos siguen paralelos blancas garzas, algún pelicano y otros pájaros más exóticos de larga cola algunos.


Son las 9 cuando pasamos por debajo del puente de La Aurora, trayecto bastante rápido en el que nos comimos más de un tronco y de dos. Y me quedo pausada pensando como les describo tal comunidad. Para cuando llegamos ya desapareció la niebla y hacía sol, las gentes me miran extraño, ¿será por mi color blanco al que no están muy acostumbrados. Bueno, digamos que el pueblo está bastante más alto que el río, hay casas aquí y allí y las calles son pistas de puro lodo por las que mejor ir a caballo. Mi retórica se deviene pésima para describirbien así que mejor será que vean las fotos. Subimos al puesto de salud, bastante pendiente y llegamos con un calor sofocante y un sol de justicia. El Dr está dando una charla a la población. Así que mientras esperamos, la dra me presenta al personal del puesto y sus “instalaciones”. Díganme si en una casa de madera se puede cumplir alguna norma de sanidad importante, aunque la verdad es que se ve todo muy limpio, al contrario que en muchas zonas del hospital donde los perros andan libremente y las cucarachas también.


Finalizada la charla el dr me ensenña el puesto de Telemedicina, en la pantalla del teléfono IP un mensaje permanente “Buscando red”. La verdad es que no tengo ni idea de que coño (y perdón) hacer. La señal llega de la antena al teléfono y del teléfono al pc, así que no tiene sentido que mire nada en el pc. Me dice Francsico, quien ayudó a los chicos de la última campaña, que puede ser que se haya soltado el empalme. Vamos a ver, me subo en una escalera para ver el tal empalme. Y con perdón de mis colegas, sé que se viene a hacer lo que se puede, vaya chapuza. El cable está demasiado tenso, la caja está rota y envuelta en cinta aislante y para que no se suelten las conexiones, mas tape todavía. Efectivamente, una de las dos conexiones anda desenchufada. La enchufo pero el estado del teléfono no cambia y al ir a indagar un poco más, suena un pitido y todo se apaga. La batería se descargó, habrá que esperar a que se cargue de nuevo con las placas solares, pero está nublado.


Francisco me dice que suba a ver las placas, también veníamos a ver eso aunque yo no sepa un carajo de placas solares. Se trata de 10 placas solares de 25v cada una, una de ellas presenta un claro golpe de piedra y está toda hecha añicos. Francisco me dice que se tiene que sacar porque puede dañar las otras, mas no llevamos las herramientas y tampoco tenemos tiempo para hacerlo, se necesitaría venir un par de días ya provechar todas las horas de sol.


Así que bajamos, y me voy con Carlos a dar una vuelta por San Pancho. Qué bonito lugar, y suerte que me traje las xanclas cerradas y dejé mis hawaianas en casa. Acá todo el mundo anda con botas de agua y tejanos, incluso las mujeres. También andan la mayoría en caballo. Casas bastante separadas las unas de las otras, con sus plantas y sus flores y sus gentes descansando y algunos laborando y llegamos al campo de beisbol donde justo ahora están empezando un partido. Seguimos nuestro camino mientras compartimos una buena platica con Carlos, me dice de ir mañana a dar un paseo por Bluefields en bici, cómo no. Luego caímos en la cuenta que es San Valentín y mejor se quede en casa con su mujer y sus niños. Bajamos al puente dónde unos chavalos en caballo intentan hacer cruzar un tozudoasno y otros tantos van a pasar una vaca por el río, me asombro (díganme cosmopolita pero no sabía que las vacas nadasen…)Llegamos hambrientos, los doctores siguen siempre reunidos. Busco cobertura para comunicárteme y ya me llama Carmelo para ir a comer. Gallo pinto riquísimo y un cerdo que más que cerdo es grasa con patas. Silencio, comemos, nadie dice nada ni nadie tiene que decir nada. Qué bueno es poder estar así, sin más, sin que nadie se ponga nervioso y deba abrir conversación, simplemente comiendo y descansando con el aire del campo y los parajes verdeselva.


Y nos quedamos ahí sentados, simplemente, hasta que a la una las placas ya se cargaron y vamos a mirar. Anoto los datos de estado del teléfono:

- WAN Connection Type: DHCP
- Current IP: 0.0.0.0
- Host name: SipuraSPA
- Domain
- Current Netmask: 0.0.0.0
- Current Gateway: 0.0.0.0
- Enable Web Server: Yes
- Non DHCP IP Address
- Non DHCP Subnet Mask
- Non DHCP Default Route
- Non DHCP DNS1
- Non DHCP DNS2
- Non DHCP NTP Server 1
- Non DHCP NTP Server 2
- Multicast Address: 224.168.168.168: 6061
- Mac Address: X…X


¿Alguien me puede ayudar? Con Francisco deducimos que será la antena que se ha desapuntado. Pero, como en principio lo que me dijeron es que el problema estaba sólo en el teléfono pero que NetMeeting funcionaba, no tenía que haber problemas con la antena. Así que como no llevo un llave Allen, ni en el TFC de Lluc están las coordenadas, ni tampoco tengo GPS no podemos hacer nada. Se tendrá que volver con más tiempo y herramientas. Nos despedimos y subimos a la panga. En el muelle unos niños juegan a tirarse unos a otros al agua y a lavarse la ropa allí mismo. El viaje dilató una hora más, será que el panguero quedó escarmentado de los troncos. Por cierto que un poco más y nos entra una culebra de 2m en la panga, venía en perpendicular a nuestra ruta derecha a la panga. Vaya bote que pegó Francisco, yo no, seguramente porque no sabía que esos bichos podían subirse a la panga desde el agua.


Llegamos a las 5 a Bluefields, ahorita sí se ve bien la isla de Ramaki y en su horizonte crece un arcoíris de esta bahía que la llaman campos azules. Una de las versiones del porqué de su nombre es que quien fuese su fundador, mirando el pueblo desde El Bluff, lo vio todo azul y así lo nombró Campos Azules.


Ya en la empresa médica te llamo aunque no me oigas. Quedo con Moi, me ducho y me arreglo por primera vez desde que acá ando. Y habiendo cenado un simple plato de gallopinto con crema y pan en el hospital, salimos de fiesta. Por cierto, en el hospital es lo que se come como desayuno y cena, por siempre jamás, gallo pinto con pan. Diós mío…


Y Matute que nos acerca a Cima Club. A Moi lo registran y le quitan la navaja, a mi me dejan entrar sin chequearme ni quitarme la mía. Vamos al primer piso, está tranquilito, son las 7 de la noche, un lugar abierto por los lados, bastantes mesas y sillas y poca pista de baile. 2 Toñas y luego veo que cuestan lo mismo que una granToña de litro. Platicamos y obervamos y comentamos el tremendo baile de las caribeñas. Brutal como se mueven. Y si no es con pareja no puedes salir a bailar. Y después de unas cuantas cervezas y de unos cuantos intentos salgo a bailar con Moi, para nada pegados. Ya me solté, no fue tan duro y hasta me gusta. En seguida me acostumbro a ese ritual de salir a bailar y volverse a sentar cuando se acaba la canción. Y entran las niñas que me alegrarándestruirán la noche. Pero ese ya es otro cuento de carácter personal.


¿Se dieron cuenta que es viernes 13? Acá le llaman de la buena suerte sí.

··· Al Consorcio falta gente___ Jueves 12/02/09

Y les escribo desde mi nueva habitación. De espalda a la pared sentada en la cabecera de la cama, pasa un poco de aire por la ventana que me queda justo encima pero no lo suficiente para refrescarme el calor del desmaleteo.


Hoy amanecí pidiendo más horas al despertador. Café con leche, medio empaqueto y mientras estoy en la ducha tocan la bocina. ¡Qué puntual! Una que se acostumbra a la hra nica y se refía. Es Riman él tan puntual y cumplidor, dejo las maletas nohechas en la casa, durante la mañana vendré a por ellas. Casi salgo medio mojada sin secarme aún.


En el hospital Moisés no aparece en toda la mañana, luego me dirá que andaba con goma; mediotragedias personales. Así que aprovecho para hacer toda la documentación que me faltaba del proyecto. Ahora sólo falta el diario técnico con lo programado y lo realizado, nadie me lo ha pedido pero nunca está de más documentar. A la 1:00 teníamos la conferencia con los tsf allí en barna, y tras unos pocos intentos fallidos por Skype, nos llaman al fijo del hospital. Muy bien!


Comida en el bar del hospital con la doctora porque ya estaba cerrado el comedor. Y mientras Moi se pasa la tarde halando cable y acaba puntos más (trabajo social, farmacia y UCI) yo me voy al COnsrocio a ver mi nueva habitación. No está mal la verdad, una cama individual cómoda (lo parece, ya os lo diré más adelante), una mesita de noche, un gran armario de madera y un sucedáneo de armario empotrado sin puertas cuyo fondo, de hecho, es el pladur de la pared de la habitación de al lado. Lo malo, el baño, bueno el sanitario en si está bien, pero la ducha es a base de galledazos como la mayoría. Welcome to the veritable Bluefields nicaragüense. Así que sigo dejando a Moi trabajando y me voy con Matute (me equivoqué y me pasé el rato llamándole Monchito…XD) a la casa.


Acabo de empaquetar, cojo la mochila y el galón de agua, pongo el seguro por dentro y me salgo a dejarlo a la furgo. Vuelvo a por la maleta pero la puerta está cerrada. ¿Cómo? Intento abrir con la llave y me doy cuenta que se ha cerrado y el seguro está por dentro. ¡Qué bien! Ventanas con rejas, totalmente inaccesible. Por suerte andaban los carpinteros en la casa y se ponen a solucinarlo. Yo les dejo, le doy mi celular al marido de la hermana de la dra. Hodgson y me regreso al hospital. Y de camino que pasamos a buscar a Suhayra, hablamos un rato con naturalidad, bien por vos. Y tanto los carpinteros como el hombre…con vaya naturaleza que se lo tomaron..asombroso.


Tarde de ayudar a Moi, aunque él sólo más o menos se vale. Sólo necesita ayuda en momentos puntuales. Nos quedamos casi solos en el hospital y no hacemos un café y parece que el buen humor vuelve a surgir entre nosotros. Me alegro, sobretodo por él. Por cierto, que hemos hecho un pacto. Él me consigue una nevera para poner en la habitación y yo le proporciono cervezas! Jejeje! Una cosa menos de la pokito larga lista de cosillas que necesito para hacerme mía la habitación.


Moi me acompaña con Alejandro a buscar la maleta, me dejan y luego Alejandro le da un rai a Moi hasta su casa. Yo voy a la empresa médica, que la Dra. Castro me dijo que fuese a la vuelta. Y hablamos, por fin, lo tenía en mente desde lo sucedido pero no surgió el momento. Y como siempre pasa y debe pasar, sale en un nosecomo. Descanso, una puerta a la sinceridad recíproca abierta y un canal para mi liberamiento. Se fue el malestar de esta semana y para celebrarlo qué mejor que ir a cenar a casa la dra, probar la fruta de pan frita (riquísima), ver una peli y venirme a desempaquetar para mañana marcharme a San Pancho.


Me gustaría poder corlgarles estas humildes líneas hoy pero, no hay señal alguna de conectividad cósmica. Mañana será un día duro, viaje de 4h de panga ida y vuelta el mismo día.


Alguien ronca…joder, entre zancudos, calor, ronquidos y nosábanas no se si podré dormir muy bien esta noche.