martes, 7 de abril de 2009

··· Empezando desde abajo sólo se puede subir___Lunes 6 abril 2009

No es agradable que alguien te diga que se quiere morir. Que si no lo ha hecho es por su hijo. No es muy difícil decir que la vida vale la pena, lo difícil es encontrarse buscándole motivos y no sabiendo qué contestar.

Es una mierda que la cámara no encienda y que el celular tampoco. Es una gran rábia quedarse sin tan magníficas fotos a tres meses todavía de experiencias nicas. Y es que no es lo mismo una digital compacta que una reflex digital.

Es agotador subirse a lo más alto del hospital solita, entre una larga escaleras y brincos varios con un VIP en la mano y el sol en el cogote. Es atormentador no encontrar solución al problema de porqué el VIP no funciona y no recibir respuesta de Barcelona. Creo yo que habrá que mandar reparar el VIP, o Managua o a España.

Pero entonces una se viene al Consorcio después de almorzar y entra en su pequeño mundo y platica con las muchachitas, y se deleita con una amiga de Pedro, y lava la ropa que se mojó en las aguas putrefactas de la bahía, y se va con la Nelly al mercado municipal a comprar tortillas y cuajada, y de camino le devuelve la pana a Zoila, y se encuentra dos muchachas agarradas de la mano, y vuelve al Consorcio y quería hacer economía pero se queda haciendo vida y acaba compartiendo intimidades con la muchacha que les comenté en la segunda línea, y ella se queda maravillada.

Me salió un hongo en el pie, en el costado, seguramente del chapuzón el bahía. Reyes y Ulloa me dijeron de ir con ellos a Corn Island a casa de unos amigos suyos sólo pagando el boleto, de miércoles a domingo. Una oferta altamente tentadora pero hay alguien en Bluefields que me necesita más que nunca, así que seguramente me quede más cerca y nos vayamos a Laguna de Perlas.

Les presento también a Simel, una de las muchachas que vino en servicio social, anestesista. Hemos tenido buenas pláticas y de hecho es la primera que conocí. Así de repente me soltó que ella a su novio le decía que lo iba a dejar y se iría con una mujer y así siguió contando ella, y yo escuchando.

Es tarde, es la una de la noche pero no tengo sueño. El despertador está puesto a las 6:30 y oigo unos gallos cantar de fondo. Este mundo está loco. Por cierto, Pedro me regaló una pelota de besibol profesional, fíjense que siempre había querido tener una. Y mañana vamos a ir a correr al estadio, por fin otra vez y parece que las muchachas están animadas, vamos a ver a la hora de la verdad.

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··· Culebrones en Punta Masaya___Domingo 5 abril 2009


Toc-toc, son las 6 y pico de la mañana y aparece Moisés a despertarme. Buf! Ayer al final no salimos al Cima pero igual me fui a dormir tarde. Entre pitos y flautas y cafés y pláticas se nos hacen las 9, me dice que perdió su celular. Pues a la par vamos, yo ahogué el mio.
Me ducho y me compaña a comprar cosillas de comida para traer a la casa de Leti, a la salida me encuentro con un taxi que pita, es el comentarista del otro día.

Calor, hace mucho calor. Llego a la casa y dejo a Moi en el taxi camino a la suya, por cierto que ha aprobado y con buena nota todos los exámenes parciales! De camino me llamó Leti para si podía quedar-me con el niño que la habían llamado para ir a dar ambú a las 11. Cuando llego resulta que le han dicho que a la una y que además es en UCI, así que me dice que cuente con unas 4h. Me dice si quiero ir a traerlo en casa de su mama y estar con él, le digo que lo que quiera ella, me dice que lo que yo quiera, pues en el parque. Pero al rato llama su mama, que llega a traer comida.

En verdad después supe que no es que viniese a traer comida, plata pura plata es lo que mueve a esa familia.

Y mientras escribía me dí cuenta que hay intimidades que no puedo contar, así que lo siento. Quédense con el hecho de que a su madre sólo le interesa la plata, que a su hermano sólo le interesa el orgullo de la familia y por lo que dicen ella y yo andamos, que a su hermana no sé qué le interesa pero anda contando mentiras sobre ( y a ) su propia hermana.

En fin, que Leti me mandó a cuidar a su niño con su familia. Y cuando digo cuidar, digo cuidarlo de su familia mismo.

Total, a las 11 me voy con la mama de Leti a Pancasán. De allí nos vamos con Tanisha, Haysha y Ángela a Punta Masaya. Como su nombre indica es una punta, con vientecito agradable (nada recomendable para un niño que sufre de anginas, pero yo no soy quien para decir nada), caseta con mesas y sillas de madera y bambú, a orillas de la bahía y con una excelente playa cubierta total y absolutamente por basura.

Y un grupo de niños que tan felices ahí se bañaban.

Y ahí estamos unas tres horas, viendo pasar el tiempo. Y yo sin celular y preguntándome cuando iba a llegar Leti. Y ella que sin avisar, se suspendió lo de dar ambú pero se fue a hacer un trabajo en grupo. Y así, dejada de la mano de Diós cuidando un niño que no es mío en una familia que no es la mía estuve hasta las 7. Que le fui a poner saldo a Haysha para que llamase a Leti.

Conclusión, taxi con el niño a Pancasán, la vieja anda furiosa y hay que sortearla.

Llegamos a casa, no está. Lo distraigo para que no se me ponga a llorar (el padre le dejó un buen trauma de abandono) y al poco rato llega Leti. Me explica todo, le explico yo. Ya sé que no entienden nada pero no puedo hacer más lo siento.

Así que medio bola me voy a mi casa, a dormir que mañana hay trabajo. Día mal.

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