jueves, 21 de mayo de 2009

··· La niña Cannabis___Miércoles 20 mayo 09

Tampoco hoy conseguí levantarme temprano. Susy me había dicho que llegaría a hablarme, nunca llegó y yo apagué el despertador.


Voy a dirección, la dra anda ajetreada. Tenemos dos días de intentar hacer lo de las cuentas del Care2x. Ya le dije que el correo está completamente configurado, ahorita solamente falta organizar capacitaciones. Ayer llegó Jimmy a mi cuarto, me dijo que Comtech tenía cuentas en el banco y que yo podía ingresar aquí la plata para que alguien solamente llegue a Managua a recogerlo. 

Después de almorzar me llama Debora, que está en UCI. Allí voy, su abuelita realmente tiene mal aspecto. Y allí empieza una especie de lucha de titanes silenciosa. También en UCI hay una niña con síndrome de Down, anda toda intubada, tiene dengue hemorrágico. Está dibujando, me quedó con una sonrisa boba observándola, la muchacha que está con ella me dice que son de Kukra Hill, que la niña se llama Cannabis (su mama le puso como la marihuana, añade).

Alguien visita mi cuartito en un delirio de locuras. Y me alisto para ir a correr y volverme a encontrar con la muchedumbre de CRISTO CRISTO por todas partes. Duchadita rápida y a casa la Leti falta gente. La viejita que ni cuenta se da y me enllava dentro de la casa. No si ni Guantánamo que está de moda ahorita tiene tantos cerrojos. 

Hoy no es tan tarde, el cielo está estrellado y cuando digo estrellado quiero decir está estrellado como no lo está en Barcelona.

.

··· Días como otros___Martes 19 mayo 2009

De hecho, nada mucho a explicar. Fui a correr, había un escenario montado, con una pancarta que ponía “Ministerio de Voz” y multitud de personajillos con camisetas que andaban un rótulo bien grande en la espalda de “CRISTO”. 


Vaya, qué susto. Unos muchachitos me estuvieron fregando mientras corría, ya no pude más cuando se me acercaron en mis estiramientos y flexiónabdominales; les dije que dejasen de molestar, que se marchasen o los colgaba de la pared. Los chavalos se quedaron quietos, con cara de asustados, hasta que superado ya el pánico inicial pudieron moverse y largarse corriendo.

La noche la pasé platicando con Susy, es buena compañía en los atardecidos tardíos solitarios del Consorcio.

Otra noche, de acostarse tarde. Todo el mundo está en silencio, luces apagadas, algún que otro ronquido y las ranas y los grillos que luchan a quiéncantamásalto.

Y hoy me desquité un poco de algo, pero no es igual princesa.

.