Desperezándome mientras la conversación de Espinosa y Ulises me acaba de despertar. Ulises se iba a la ducha, Espinosa se iba a casa durante su semana de vacaciones y yo, yo salía de mi mosquitera y me duchaba también, pasaba por el bar a comprar algo para desayunar y a la biblioteca falta gente.
Moi, como es costumbre desde que se fueron los chicos, llega bastante tarde. Cosa que ya me va bien para chequear mi net y para hablar con mi princesa. Te hablo, nos hablamos, y aunque no te lo parezca te entiendo tanto…
Así que para (des)activar la mente nos ponemos a trabajar. Moi se sube allá arriba, de verdad que está muy difícil esos lugares que le tocan ahora. Mientras yo me peleo con el rack y lo dejo impecable. Ahorita sólo hay el patch, el organizador y el switch, para poner luego este mismo esquema otra vez cuando acabemos todos los puntos.
Por cierto, ahorita acá es ahorita mismo. Ahora acá es ahora dentro de un rato.
Y nada, que se nos pasó la hora de comer acabando ya la última bajada de cable!! BIenn!! Terminamos una parte, ya! Se le acabó a Moisés meterse por esos antros de cables y peligros. Moi me había pedido la tarde libre para hacer unas cosas de su clase, así que me quedé en la biblioteca haciendo cosillas y perdiendo los estribos por el Skype que se caía. A las 5:30 a cenar más gallopinto y crema. Esto consiste en ir a la cocina, que te mediollenen el plato y volver al Consorcio a comerlo allí. Cené con Nelly que me dio de probar su rollo (tortilla con carne dentro todo crujiente) y el Chele que nos dio “jocote” de postre (una fruta que de forma se parece a un dátil pero que se come natural y tiene un gusto dulceamargo un poco bueno.
Y sólo eran las 6 de la tarde y ya se hechaba la noche encima. Y la Nelly, la Nelly que lavaba y lavaba y así que me senté en la pila (fregadero) al lado de la que usaba ella y nos pusimos a platicar. Me dijo cosas sabias, Nelly a lo mejor no sabe donde está España, no sabe ni donde queda Europa. Nelly ha estudiado mecanografía y así ha conseguido trabajar de secretaria. Nelly no sabe muchas cosas, pero es una mujer muy sabia. Me dijo, no con estas palabras, que la ignorancia hace la felicidad, y le doy toda la razón.
Hoy me pidieron que donase sangre, pero no era el grupo que necesitaban, aquí funcionan según urgencia, no tienen la logística (aunque sí las makinas) para tener un banco de sangre. Las doctoras me dijeron que antes que me fuese si les regalaría sangre, obviamente!
Y me esperaría una noche de no poderme dormir hasta las 3 de la mañana...
1 comentario:
La Nelly té gran part de raó. M'estic mossegant la llengua i reprimint-me en certa manera per no deixar-te un parrafote que faci història sobre aquesta qüestió. Ja et deixaré, quan tornis, el llibre de Cándido y el Optimismo, de Voltaire, que ja vas tenir entremans. I després de llegir-te'l, en parlem. No et pensis que dóna cap resposta el llibre. Només dóna preguntes.
Un petó.
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