Las 7 de la mañana, los niños ya tienen rato de estar correteando por la casa. Me levanto y me voy a la ducha, a Carla le cuesta un poco más, bastante. Desayuno de fruta cortadita, café Nescafé (qué milagro) y tostadas con crema de maní.
Le preguntamos a Raquel y nos indica con mucha amabilidad cómo ir al Mombacho, un volcán de más de 1000m. Así que bus con rumbo a____ y parada en la reserva natural del Mombacho. Mototaxi hasta la entrada misma de la reserva y allí nos dicen que el camión para subir cuesta 200C$. Jorl! Y sólo por subir 50C$. Jorl! Cuánto se dilata en subir a pie? Lo menos 40 minutos, lo más 3h. Y nosotras que no queremos ni pagar 200C$ ni esperar horaymedia al camión, así que fuerza y subimos a pie.
Fuerza dije, los pulmones que empiezan a pedir oxígeno cuando aparece una furgoneta y nos da raid hasta la cabaña de kanopy. Estamos a mitad de camino y seguimos subiendo, dando gracias por toda la cuesta que nos hemos ahorrado y pensando en la mitad de camino que aun nos falta. Pero es que tenemos una flor en el culo y aparece otra furgoneta que nos da raid, ahora si, hasta la cima.
Arriba hay un centro de naturaleza, entramos y nos regalan un pequeño comentario sobre la reserva, muy interesante. Lo que no nos interesa tanto es la excursión guiada que nos intentan vender. Así que después de saludar la camarera bonita emprendemos la ruta de_____ para dar una vuelta a uno de los cráteres del volcán. Pura flora verde, pájaros que se oyen pero no se miran y miradores que dan espectaculares vistas a Granada , a sus isletas, al Lago Cocibolca (o de Nicaragua) y hasta a la Laguna de Apoyo. Habíamos quedado con Raquel que llegaríamos para el almuerzo así que emprendemos la bajada, cómono a pie. Y esta vez no hay nadie que nos de raid, son ya 4km bajados con gran pendiente cuando una furgoneta nos da un último raid hasta la parada de bus.
Bus a Granada, almuerzo bien rico, siesta aún mejor y cuándo el sol ya está un poco más bajo decidimos ir a pasear por la bella ciudad. Por cierto que a Carla le gustó el café con fresa y se le meó algo por la noche, no quiere hacerse a la idea de que fue un murciélago. Íbamos dirección al lago bajando por la Calzada cuando alguien nos llama, no nos giramos. Nos vuelve a llamar, no respondemos. Eh, vosaltres, catalanes! No sigueu així i veniu cap aquí! Y con una sonrisa en los labios y una carcajada en el pecho nos giramos para ver a un hombre de piel quemada por años de sol, bigote bien tupido y ojos alegres. Se llama Jaume.
El Jaume és català, fill d’antiqüaris, té 72 anys i l’amy 52 va marxar de Catalunya exiliat a París. El Jaume porta tota la seva vida voltant pel món. Li pregunto que a on ha estat, hem respon que a on no ha estat. Els plans es desfan i es fonen en altres de molt millors compartint cerveses parlant dels Gossos d’Esuqadra, cantant ElsSegadors, LEstaca i ElmeuavivaanaraCuba. Seguim sopant i visitant la seva petita habitació llogada d’un hotel de LaCalzada. Li ploren els ulls i l’ànima quan ens diu perquè li falta el dit gros de la mà esquerra. Ens regala coneixement i historia de la nostra terra i ens diu que Endavant nenes, sempre endavant! Fem una mica de dadaïsme escrivint a ulls cecs un escrit conjunt que surt del cor.
Se’ns fa bastant de nit i ens despedim fins sempre. Caiem literalment mortes de son.